LOS INICIOS

 

Alegría sin Fronteras es una asociación sin ánimo de lucro, que nace del encuentro de varias personas que en algún momento de su vida descubrieron alguna población de algún país de Sur y quedaron enamoradas, irremediablemente cautivadas y vinculadas a esas realidades, a esos mundos dentro de nuestro mundo. Todas estas personas tuvieron también la suerte de cruzarse antes o después con el promotor principal de esta aventura, un joven llamado Iñaki Alegría.

Iñaki nos convocó, nos reunió y nos propuso el tremendo y apasionante reto de fundar una ONGD que acogiese los proyectos en los que él estaba trabajando, y cualquier otro proyecto que entre todos propusiésemos o decidiésemos acoger.

Y así, en un mes de mayo como cualquier otro, alrededor de una mesa de cafetería, un puñado de apasionados llenos de ilusión fundamos Alegría sin Fronteras.

Después de pocos meses de andadura, con Iñaki expatriado en Etiopía, trabajando incansablemente, siempre pendiente de todos y cada uno de nosotros, y a base del esfuerzo y el empeño de todos los que estábamos aquí, Alegría sin Fronteras se había convertido en parte de nuestra familia, de nuestra vida. Nos abrimos al mundo con una primera presentación en Granollers, localidad en la que se gestó y nació la inquietud de Iñaki y de algunos otros miembros de la ONG.

Ahora, cada uno de miembros aporta su sello, y Alegría sin Fronteras es la suma del trabajo, la ilusión, los sueños y la creatividad de cada uno de los voluntarios que la forman. Tiene espíritu, identidad propia, que se multiplica con cada persona que llama a la puerta y se arremanga junto a nosotros para llevar alegría a nuestros proyectos, y hacer que la alegría de niños y niñas, jóvenes y adultos de poblaciones distintas y lejanas llegue hasta nosotros.